MARIA JESÚS COMELLAS, 2009
El entorno escolar donde se desarrolla la infancia y la adolescencia ha
de propiciar un aprendizaje de las relaciones interpersonales que
favorezca el proceso de socialización en un marco de convivencia. Este
conocimiento es fundamental para evitar que factores de vulnerabilidad
puedan propiciar actitudes o conductas marginadoras o negativas. Por
eso, es necesario un cambio de mirada por parte de las personas adultas y
de la sociedad.
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